La meditación real
Frente a la concepción contemporánea que reduce la meditación a un estado de "mente en blanco" o desconexión sensorial, el pensamiento crítico propone una redefinición basada en la introspección analítica. La verdadera meditación opera como un proceso de desarticulación de las capas que constituyen la identidad, analizando con rigor los mecanismos causales que dictan nuestra conducta y nuestras interacciones. No se trata de una evasión de la realidad, sino de un examen sobre la interconexión entre el sujeto y su entorno social.
La eficacia de este ejercicio se mide exclusivamente a través de la transformación post-analítica. Si tras el proceso de meditación el individuo mantiene intactas sus inercias y sesgos, no ha meditado realmente. La meditación debe ser una herramienta de reconfiguración que cuestione el "porqué" de nuestras acciones y nuestra relación con los demás. Solo mediante esta disección de la propia estructura se alcanza una comprensión profunda y una evolución real.




















