Exponerse sin seguridad no es valentía. Es obediencia.
La sociedad romantiza la exposición porque no sabe construir seguridad.
Entonces empuja.
Te dicen que hables.
Que cantes.
Que te muestres.
Que “te enfrentes”.
No porque les importe tu proceso,
sino porque les incomoda tu límite.
Exponerse cuando no hay seguridad no es coraje.
Es cumplir expectativas ajenas.
Es actuar para que el entorno se sienta tranquilo, aunque tú no lo estés.
La valentía no es lanzarse al vacío porque otros aplauden.
La valentía es elegir cuándo, cómo y con quién te expones.
Y eso incluye decidir no hacerlo.
Pero claro, eso no vende.
No es espectacular.
No tranquiliza conciencias.
Por eso llaman “miedo” a la prudencia,
“bloqueo” al autocuidado,
y “crecimiento” a la presión social.
Exigir exposición sin construir seguridad
no es acompañar:
es entrenar obediencia emocional.
Y no, no todo el que se expone es valiente.
Muchos solo aprendieron a ignorarse.
#ExposiciónNoEsValentía
#ObedienciaEmocional
#Autonomía
#Límites
#SeguridadAntesQueShow
#NoEsMiedoEsCriterio
#SensibilidadNoEsDebilidad